En general, la mayoría de nuestros pacientes acuden dos veces al año a sus visitas de mantenimiento. En estas visitas se realiza una profilaxis completa y además se actualiza la historia clínica del paciente en busca de posibles recidivas o caries.
Sin embargo, en función de las características propias de cada paciente como serían el padecer algún tipo de enfermedad de carácter general, ser fumador o presentar una alta susceptibilidad genética, este lapso de tiempo podría reducirse hasta un máximo de 4 visitas al año, es decir cada 3 meses.







